¿Os habéis preguntado alguna vez lo ingrato que resulta organizar un viaje de amiguetes para el amiguete que lo organiza?
Todo empieza con un "Pues nos podíamos ir en Semana Santa a algún sitio chulo como hace dos años, yo estoy seguro que puedo sacar tiempo." tomando unas cañas en el mes de Septiembre, es decir, con 6 meses de adelanto. Que digo yo, ¿porqué no lo dicen en diciembre que da igual y así son dos meses menos de sufrimiento?.
En fin, a esa proposición todo el mundo asiente muy convencido cómo el que se une a una manifestación con un grito generalista sin saber ni lo que se está protestando. Pero la realidad es muy distinta. Sí sí sí, muy distinta. Sólo hay una persona a la que no se le olvida la propuesta justo después de ser unánimemente aceptada. Esa persona es: "El Organizador".
“El Organizador” es capaz de visitar centenares de páginas web, decenas de agencias de viajes, recopilar tacos de revistas de viajes, que si Islas Caimán, que si Grandes Escapadas, que si Lima, joder si parece que le estás planeando la fuga a Mario Conde!!!
La historia es que cuando se va acercando el momento de la verdad tú (sí “El Organizador” soy yo) ya tienes planificado hasta cuando te vas a poner los gayumbos buenos y los malos del Carrefour a lo largo del viaje. Itinerarios con distintas fechas, hoteles de distintos precios, servicios, distancias, etc... actividades en dependencia del destino... En fin, que podrías escribir una guía titulada "Como convertir a Juanito Oiarzabal en Bob Marley".
Pues quedas con tus amigos, sí los mismo del "Claro, claro, estaría genial irnos todos juntos como el viaje aquel de hace dos años, te acuerdas cuando rociamos de Fairy al...", los mismos. Y comienzan los problemas, que si uno no puede quedar ese día, que si otro está fuera, vamos que al final quedas otro día... que tampoco se puede. Así que se hace todo por teléfono. El teléfono es ese invento diabólico por el que se supone que te oyen al otro lado pero claramente no te escuchan. Un ejemplo típico de este caso es la siguiente conversación:
RING, RING!!!!
Fulanito:"Sí?".
El organizador: "Hola tío, te llamo por lo del viaje."
Fulanito:"Qué viaje?"
Cómo que qué viaje? pues el que llevo organizando 6 meses cojones. En ese momento parece que tu amigo te conoce lo mismo que a un vendedor de enciclopedias.
Bueno, que después de hablar con todos resulta que al final a uno no le dan las vacaciones en el curro, que otro no ha conseguido sacar ese tiempo que estaba seguro de poder conseguir y que otro tiene un plan ineludible.
Conclusión que te quedas sin vacas. Pero lo peor no es eso, lo peor no es el tiempo invertido o las ilusiones tiradas a la basura, lo peor es que cuando quedan tres días para semana Santa, te enteras que el único que se queda en casa eres tú. Al final todos han conseguido hacer sus planes por otro lado.
Y el día que te pasa eso te sientas abatido frente al ordenador y sólo por orgullo, como el león que lanza su último zarpazo antes de morir, buscas una vez más. Y allí está, en letras rojas y enormes, en la sección de últimas ofertas, los viajes que alguien ha cancelado en el último momento o nadie quiere, allí se planta frente a ti, si alguien te mirar en ese momento podría ver el parpadeo del anuncio en tus pupilas, hasta crees oír el principio de la musiquilla de la banda sonara de los dibujos de Sancho y Quijote mientras te alumbra una luz desde el cielo. El destino al que siempre quisiste ir: "LAPONIA".
Yo ya me veía con un abrigo de esos de Pelo conduciendo un trineo con perros, comiendo arenque en un Iglú, y frotándome la nariz con Papá Noel. Aún cegado por la locura hice un par de llamadas, a ver si sonaba la flauta, pero rápidamente me hicieron entrar en razón. Demasiado precipitado me dijeron, eufémicamente claro porque en realidad me merecía un "Ñete, en Laponia hay más renos que habitantes", pero bueno, así al menos ahorro.
Todo esto me ha enseñado una cosa muy importante en la vida y aplicable en muchos ámbitos. "La gente debe ir a por los planes, no los planes hacia la gente". De todas formas si alguien quiere ir a Laponia que me lo diga, es de Miércoles 19 a Domingo 23 1250 euros. Está guay la verdad.
Un beso para todos.
Todo empieza con un "Pues nos podíamos ir en Semana Santa a algún sitio chulo como hace dos años, yo estoy seguro que puedo sacar tiempo." tomando unas cañas en el mes de Septiembre, es decir, con 6 meses de adelanto. Que digo yo, ¿porqué no lo dicen en diciembre que da igual y así son dos meses menos de sufrimiento?.
En fin, a esa proposición todo el mundo asiente muy convencido cómo el que se une a una manifestación con un grito generalista sin saber ni lo que se está protestando. Pero la realidad es muy distinta. Sí sí sí, muy distinta. Sólo hay una persona a la que no se le olvida la propuesta justo después de ser unánimemente aceptada. Esa persona es: "El Organizador".
“El Organizador” es capaz de visitar centenares de páginas web, decenas de agencias de viajes, recopilar tacos de revistas de viajes, que si Islas Caimán, que si Grandes Escapadas, que si Lima, joder si parece que le estás planeando la fuga a Mario Conde!!!
La historia es que cuando se va acercando el momento de la verdad tú (sí “El Organizador” soy yo) ya tienes planificado hasta cuando te vas a poner los gayumbos buenos y los malos del Carrefour a lo largo del viaje. Itinerarios con distintas fechas, hoteles de distintos precios, servicios, distancias, etc... actividades en dependencia del destino... En fin, que podrías escribir una guía titulada "Como convertir a Juanito Oiarzabal en Bob Marley".
Pues quedas con tus amigos, sí los mismo del "Claro, claro, estaría genial irnos todos juntos como el viaje aquel de hace dos años, te acuerdas cuando rociamos de Fairy al...", los mismos. Y comienzan los problemas, que si uno no puede quedar ese día, que si otro está fuera, vamos que al final quedas otro día... que tampoco se puede. Así que se hace todo por teléfono. El teléfono es ese invento diabólico por el que se supone que te oyen al otro lado pero claramente no te escuchan. Un ejemplo típico de este caso es la siguiente conversación:
RING, RING!!!!
Fulanito:"Sí?".
El organizador: "Hola tío, te llamo por lo del viaje."
Fulanito:"Qué viaje?"
Cómo que qué viaje? pues el que llevo organizando 6 meses cojones. En ese momento parece que tu amigo te conoce lo mismo que a un vendedor de enciclopedias.
Bueno, que después de hablar con todos resulta que al final a uno no le dan las vacaciones en el curro, que otro no ha conseguido sacar ese tiempo que estaba seguro de poder conseguir y que otro tiene un plan ineludible.
Conclusión que te quedas sin vacas. Pero lo peor no es eso, lo peor no es el tiempo invertido o las ilusiones tiradas a la basura, lo peor es que cuando quedan tres días para semana Santa, te enteras que el único que se queda en casa eres tú. Al final todos han conseguido hacer sus planes por otro lado.
Y el día que te pasa eso te sientas abatido frente al ordenador y sólo por orgullo, como el león que lanza su último zarpazo antes de morir, buscas una vez más. Y allí está, en letras rojas y enormes, en la sección de últimas ofertas, los viajes que alguien ha cancelado en el último momento o nadie quiere, allí se planta frente a ti, si alguien te mirar en ese momento podría ver el parpadeo del anuncio en tus pupilas, hasta crees oír el principio de la musiquilla de la banda sonara de los dibujos de Sancho y Quijote mientras te alumbra una luz desde el cielo. El destino al que siempre quisiste ir: "LAPONIA".
Yo ya me veía con un abrigo de esos de Pelo conduciendo un trineo con perros, comiendo arenque en un Iglú, y frotándome la nariz con Papá Noel. Aún cegado por la locura hice un par de llamadas, a ver si sonaba la flauta, pero rápidamente me hicieron entrar en razón. Demasiado precipitado me dijeron, eufémicamente claro porque en realidad me merecía un "Ñete, en Laponia hay más renos que habitantes", pero bueno, así al menos ahorro.
Todo esto me ha enseñado una cosa muy importante en la vida y aplicable en muchos ámbitos. "La gente debe ir a por los planes, no los planes hacia la gente". De todas formas si alguien quiere ir a Laponia que me lo diga, es de Miércoles 19 a Domingo 23 1250 euros. Está guay la verdad.
Un beso para todos.
Jajajajaja
ResponderEliminarjajajajaja
eso pasa por ser tan apañao Toñete!hay que tomarselo con filosofia hombre. Enga el proximo lo organizo yo, vale?
Si no tienes plan yo te ofrezco una glamurosa visita a Liertor (sierra Albaceteña)plagada de torrijas , (",) que es nuestro plan de Semana Santa.
Besetes enormes sol
A la Ponia??Yo vooooyyyyy!!!!
ResponderEliminarMe cachis;tengo el D.N.I. y el pasaporte caducados...Pero a la próxima me apunto!
Chiquete que organizas muy bien las vacas... al menos las de ski!!
ResponderEliminarYa se sabe que de primeras todo el mundo se apunta pero después... empiezan las bajas...
De momento tenemos la semana sta ahí.. disfrutala mucho!
Besos