miércoles, 20 de agosto de 2008

Con Papel Dorado

Como compararte con un bombón sin resultar empalagoso.
La capa exterior aparentemente dura hasta que la pruebas y cruje suavemente en tus labios para convertirse en el más suave y cremoso de los chocolates. La parte interior queriendo ser amarga por momentos sin conseguirlo como si del licor mejor destilado y afrutado con toques de fresco limón se tratase. Formando entre ambas una combinación perfecta de dulzura y carácter irresistible.

Un bombón perfecto vagando sin dueño por la tierra del chocolate mundano. Un tesoro que fue mío y tuve que dejar marchar porque su delicioso licor no sanaría mi alcoholismo crónico de lujuria.

Un bombón que no puede ser elegido así como las joyas más preciosas del mundo tampoco lo pueden ser. Elegirá su dueño y me temo que en ese preciso instante mi alcoholismo desaparecerá y sufriré la más angustiosa de las diabetes.

Al Volante

Al volante de nuevo. Siempre que me siento en el coche me acuerdo de aquel estudio, o mejor dicho de la primera vez que lo vi porque lo sacan cada ciertos años, que mostraba una estadística de las horas que pasábamos durmiendo, comiendo, cagando, etc... y siempre te asombraba con algún resultado gracioso: "Fíjate la cantidad de tiempo que perdemos en nuestras vidas durmiendo, ya decía Einstein que dormir era una pérdida de tiempo bla bla bla" o la clásica "Si lo piensas ahora mismo en el mundo hay alguien haciendo el amor o besándose, qué cosas!!!". Sí sí, que cosas.

En fin, la razón por la que me acuerdo de ese estudio es porque no se hablaba para nada del tiempo que pasamos en el coche. Es normal porque es un estudio generalista basado en cosas que hacemos todos más o menos en el mismo grado de asiduidad, pero yo, como conductor habitual, siempre he echado de menos este dato. Los "expertos", lo pongo entre comillas porque nos creemos que lo son sólo porque lo dicen en la tele o en la radio, aseguran que debemos dedicarnos a nosotros mismos un tiempo para pensar, relajarnos y escuchar nuestro yo interior. El no hacerlo es una causa "inequívoca" de stress, divorcios y todo tipo de males deducibles de no estar a gusto con uno mismo y por lo tanto tampoco estarlo con el mundo que nos rodea.

Yo utilizo las 2 horas diarias que paso en el coche para estar con mi yo interior. El coche es casa. Te pones tu musiquita, te relajas, te dispones a hacer algo que te encanta (conducir) y venga... a pensar. Piensas de todo, desde soluciones a los problemas que te plantea la vida hasta que vas a hacer este fin de semana pasando por admirar la originalidad del creador de la pegatina del coche de delante que da pistas sobre la distancia de seguridad que deberías mantener frente a alguien que tiene "Tendencias suicidas" y a la vez te preguntas porque no se te habrá ocurrido a ti esa gran pegatina, o una idea que te saque de pobre como los post-it o el recogedor con palo... y así vas concatenando ideas hasta el infinito o hasta que pasa algo que te rompe la línea argumentativa y te muestra el inicio de otra.

Sin ir más lejos viniendo de Murcia me adelantó un coche con un bebé dentro justo cuando pasaba cerca de una desaladora y pensé que estábamos desalando la vida de las nuevas generaciones no permitiéndoles que conozcan el sabor de la victoria o de la derrota, dándoselo todo hecho desde pequeños, convirtiéndolos en personas ñoñas y mimadas que sufrirán ante los obstáculos de la vida cuando se tengan que enfrentar solos a ellos en vez de ser emprendedores y afrontar nuevos retos. Por eso los jóvenes de hoy en día cada vez saben menos que hacer con sus vidas. Eso me llevó a pensar que era un poco radical, como buen informático que soy, y es que si yo tengo una tabla con todas las facturas de una empresa y me dicen de hacer un proyecto en el que sólo voy a utilizar las de La Coruña, pues mi primer pensamiento es mandar todas las demás facturas a la mierda y cepillármelas de la tabla dejando sólo las útiles de La Coruña. Así funciona la informática, a grosso modo. Este pensamiento, y ya en plan bestia, me llevó a pensar que si tenemos inmigrantes que vienen con contrato de trabajo desde su país e inmigrantes que vienen sin él, si queremos que la cosa funcione correctamente habría que sacar de la tabla a los inmigrantes sin contrato, es decir, tirarlos al mar, por ejemplo. Pero claro las personas no son facturas y por eso los informáticos no gobernamos el mundo porque sería un mundo mucho más óptimo pero menos humano. Aunque si voy un paso más allá los mismos que dicen que eso es inhumano son capaces de sacrificar generaciones enteras para conseguir un fin futuro, y no me refiero sólo a aniquilar generaciones completas en guerras, que también, sino a acciones mejor vistas socialmente y tan crueles con la población como la más cruel de las acciones. Pienso en un ejemplo mientras adelanto un camión de cerdos, que me pregunto "pobrecillos los cerdos ahí tan apiñados. Y luego nos los comemos", en fin. Se me cruza una furgonetilla de Vichy Catalán que casi choca con el camión de cerdos. Por ejemplo, el gobierno catalán con la utilización del Catalán como medida independentista camuflada en la enseñanza pública. Saben de sobra que el idioma o une o divide, y están dispuestos a sacrificar un par de generaciones de Catalanes que sólo hablarán Catalán con nociones de Castellano, en vez de ser bilingües, para ayudar a conseguir la independencia y una vez independientes ponerse a enseñar Castellano de nuevo como locos (porque tontos no son), que es, como manda la lógica, un idioma mucho más fructífero en los negocios, y en general en todo, por la cantidad de hispano hablantes que aglutina el planeta. Y a quien le importan esas dos o tres generaciones de catalanes? ya se las apañarán, son cabezas de turco para alcanzar un fin superior (para algunos). Así que radicales somos todos, la diferencia está en las formas. Cuanto más sincero peor. Como el malo que le explica su plan al bueno justo antes de matarlo. Si explicas tu plan no sólo quedas como el malo, es que además te impiden que lo lleves a cabo.

Y entre tanto pensamiento chungo de pronto me adelanta un León con una personajilla en el asiento del copiloto que iba con el pie por fuera tocando el retrovisor con la uña del dedo gordo. Por un momento pienso en el tamaño de la desaladora de sus padres pero en seguida me digo a mi mismo, voy a intentar inventarme algo bonito para poner en el blog que últimamente no pongo más que cosas tristes.

AGUA!!! no se me ocurrió nada en ese momento. Pero hoy me he reencontrado con alguien que me ha inspirado a escribir aunque sea un par de frases bonitas para el próximo. A ver si me sale.

Un beso para todos.

viernes, 8 de agosto de 2008

Mode Horribilis

Se me ocurrió poner el título en latín para ir en plan erudito pero si vas a por pan sabiendo que obtendrás pan tendrás pan y yo fui a por una bofetada de sapiencia a sabiendas que mi ignorancia me aseguraba recibirla y, por supuesto, la recibí. Resulta que en la RAE descubrí que Moda viene del Francés (Mode), no del Latín como yo creía, y Horrible del Latín (Horribilis), esta era más fácil. A pesar de que me resisto a pensar que no hay una raíz latina para la palabra Moda la he dejado de buscar. Así que para patear del todo cualquier esperanza que le quedara a un erudito de verdad que se lea esto, me dio por poner el título mitad Francés mitad Latín. "Moda Horrible", pues no ha quedado tan mal ¿no?

Lo que me ha llevado a escribir esto que viene a continuación es la moda horrible de lo que yo llamo los loro-móviles. ¿Recordáis cuando éramos pequeños y bajábamos a la piscina o al parque a jugar y había uno de nuestros amigos mayores, generalmente amigo de nuestros hermanos, que llevaba un loro de cassette con el Billie Jean de Michael Jackson, el U Can't Touch This de MC Hammer o peor aún el Never Gonna Give You Up de Rick Astley a todo trapo? Seguro que sí. Bueno pues aquella moda horrible y molesta murió con el revolucionario invento de los cascos. Un aparatejo con dos cachirulos a modo de orejeras y un cable que se conecta al susodicho loro que te ajustas a la cabeza y misteriosamente tú oyes la música pero todos los de tu alrededor no. Increíble pero cierto. Sin molestar a nadie.

Pero ahora, bien metiditos ya en el siglo XXI, estamos en plena involución y encatetamiento de la raza y por lo tanto se sacan de la manga inventos como los loro-móviles, es decir, móviles que suenan a cascajo a un volumen elevado con 1/4 de calidad que sus antepasados los loro-cassettes. El problema que tienen estos cacharros es que los cascos ya están inventados así que el individuo que usa el loro-móvil o no se ha percatado de que existen, cosa dudosa, o es tan corto que no sabe usarlos o disfruta tocando los cojones a los demás que tienen que oír su jodido Reggaetón (he cogido el estilo musical que más se estila de todos los loro-móviles que me he encontrado. Lo aclaro para los involucionados extremistas sensiblones que puedan sacar un sentimiento de desprecio hacia algún colectivo social específico de este articulillo. Que se dé por aludido el que quiera. Aún no he oído musuca clásica en un loro-móvil).

Estoy deseando que pasen un par de años y empiece la campaña anti-mode-horribilis para que llevar un loro-móvil este tan mal visto socialmente que la gente no los lleve por vergüenza. Claro ejemplo de este proceso de moda-->anti-moda es el tabaco. Se puso de moda, era un acto social muchas veces necesario para pertenecer a ciertos colectivos, se detecta que es malo para la salud, se detecta que también lo es para la salud de los fumadores pasivos, se conciencia a la sociedad de que fumar molesta a los demás, se hace campaña para que esté mal visto, fumar está mal visto. Es el ciclo a seguir.

Gracias a este movimiento anti-moda los fumadores ya casi son personas respetuosas, solo nos falta iniciar otro ciclo para que no les parezca normal la cochinada de tirar las colillas al suelo que con esto llevan 20 años de retraso porque la campaña de las papeleras y de si tiras el papel del chicle o el ticket de la compra al suelo eres un guarro ya pasó hace tiempo y funcionó. Supongo que ellos pensarán que es una pena con lo chulesco que queda tirar la colilla a la alcantarilla en plan James Dean. En fin.

De todas formas rompo una lanza en favor de los fumadores porque son víctimas de la nicotina. Al fin y al cabo es una adicción y todos somos adictos a algo y aunque se hagan adictos por su propia voluntad, es un error total y absolutamente humano. Insisto en que el problema no es que fumen, que cada uno es libre de hacer lo que quiera, el tema es intentar engancharse a una adicción que no moleste a los que les rodean.

Además siempre queda el invento del cigarro sin humo, o con humo pero que nunca sale al exterior, que se queda en los pulmones, que provocaría el doble de Cáncer pero muchas menos molestias a la comunidad. Si se inventara tendría mi aprobación. Aún queda algo por inventar que puede conciliar a los fumadoires y a los no fumadores. Pero en el caso de los loro-móviles lo único que se me ocurre, ya que los cascos que es el invento que les viene al pelo ya están inventados, es sacar al mercado el móvil que solo suene cuando te lo metas por el culo. De esta forma todos los de los loro-móviles se podrían meter su móvil por el culo y así se amortiguaría el sonido y no molestarían a los demás, incluso disfrutarían su música de un modo, digamos, más intimista. Claro que si voy un paso más allá en la secuencia de pensamientos tal y como está la cosa seguro que les acaba gustando.

Está claro que es imposible lograr una molestia cero. Al vivir en sociedad siempre habrá cosas que hacen unos que no gustan a otros y viceversa. La solución es aplicar el sentido común y no extremar las posturas. Un tío puede llevar en el metro unos pantacas increíblemente feos que hacen daño a la vista. En este caso te pueden molestar pero es una molestia aceptable y sería inaceptable que te quejaras por ello. Pero si se inventaran los pantalones con tachuelas y que cada tachuela despidiera un rayo rojo como los punteros laser que dejan ciega a la peña pues es de sentido común que la molestia que se produce es inaceptable y la queja legítima. Claro que los oculistas estarían encantados. Siempre hay alguien que acaba sacando algo positivio.

Un beso para todos.

Demostración de involución:



VS


viernes, 1 de agosto de 2008

Tengo, Soy, Puedo, Vivo, Sé, ¿Quiero?

Tengo un coche genial, una casa espaciosa, tengo dinero suficiente, tengo buenos amigos y buenas amigas, tengo amantes divertidas, tengo una familia maravillosa, tengo un empleo que me gusta, tengo la posibilidad y la facilidad de conocer gente, tengo una raqueta de paddel, una tabla de snow y un millón de pantalones de fútbol, tengo ganas de hacer cosas nuevas. Pero tener no es querer.

Soy simpático, soy divertido, soy serio, soy el mejor novio del mundo o el amante más apasionado, soy pícaro, soy bueno, soy sarcástico, soy dañino, soy especial, soy interesante, soy triste, soy escéptico, soy valiente, soy aventurero, soy cobarde, soy cuidadoso, soy decidido. Pero ser no es querer.

Puedo ser el doctor amor o el mejor de los psicólogos, puedo ser el mayor de los frikies o un estrafalario snob, puede apreciar el heavy como el pop más comercial mientras me haga sentir algo, puedo ponerme en la piel de cualquiera, puedo ser un loco atrevido o el cuerdo más racional, puedo ponerme delante de un teclado, dejar volar mi imaginación o viajar a mi interior y plasmarlo en la pantalla, puedo organizar cosas, puedo defraudar y ser defraudado. Pero poder no es querer.

Vivo a doscientos Kilómetros por hora, vivo al segundo, vivo planificando, vivo sin tiempo que perder, vivo perdiendo el tiempo, vivo riéndome, vivo llorando, vivo tranquilo, vivo jugando, vivo sintiendo, vivo vacío, vivo arrepentido, vivo disculpándome. Pero vivir no es querer.

Sé lo que la gente quiere de mi desde el primer momento, sé lo que tengo que hacer en cada situación, sé dar y sé recibir, sé salir de todos los embrollos y sé liarlos infinitamente, sé ofrecer lo que los demás quieren, sé intuir, sé comportarme. Pero saber no es querer.

No saber lo que se quiere es vivir en una agujero negro del cuál no puedes salir. Un agujero negro en el pecho que absorbe tu moral y ganas cada vez que se les ocurre pasar cerca de allí.

Alguna vez creo recordar que quería hacer cosas y las llevaba a cabo. De un tiempo a esta parte sobrevivo haciendo todo lo que los demás quieren de mi. Y cuando no hay demás estoy perdido como una brújula en el monte sin nadie que la sepa leer.

Desde que no creo en el amor no sé lo que quiero. Desde que no creo en el amor mi brújula siempre apunta al norte pero sigue perdida cubriéndose cada vez más de musgo.

Un beso para todos.

Puff ya lo he soltado. Ahora a vivir que son dos días. Ya se sabe que para que haya buenos tiempo tiene que haber malos no? ;)

Rock del bueno.



POP Comercial