Parece mentira como pasa el tiempo pero sí, hoy es 11 de noviembre y hace exactamente un año comencé a escribir este blog que tiene en cada una de sus ediciones parte de mi imaginación, parte de mis experiencias y por supuesto parte de mi personalidad, forjadas las tres con la ayuda de toda la gente vieja y nueva que voy conociendo en este curioso camino que es la vida.
Y celebro este aniversario por todo lo alto regresando de un viaje enormemente esperado con la mejor compañía que podría haber deseado, mis queridísimos contertulios: Daniel González, Fernando Miranda y Hosse Antonio Grande. El destino: La Habana.
Un viaje muy divertido en el que hemos luchado contra una población que tiene más cara que espalda y sin embargo te caen simpatiquísimos, unas mujeres que independientemente de su profesión diurna se transforman en lujuriosas vampiresas sedientas de dólares con cuerpos esculturales y ritmo innato en cada uno de sus huesos que resultan paradójicamente agobiantes y exasperantes.
Un viaje de contrastes donde poco a poco nos hemos quitado nuestra piel de primermundistas para que creciera cada nuevo poro con el sabor de de la necesidad que pasan allí y el buen humor con el que se toman la vida, sumergiéndonos así en el encanto de La Habana, sus calles y garitos llenos de ritmos y músicas en directo que te atrapan y casi te obligan, asesorados por el pesao de turno, a degustar los peores y mejores cócteles que he probado en mi vida (una sorpresa: la cerveza Bucanero). Es un lugar donde es tan posible que te quedes tirado en medio de una autopista por falta de gasolina en un coche particular con todas las luces de alarma del salpicadero encendidas, como levantar la mano hacia un taxi que pasa por allí el cual pega un frenazo no anunciado, puesto que sus luces de freno no existen, y recorre 100 metros marcha atrás para recogerte mientras el conductor del otro coche no deja de parar vehículos para que le dejen unos litros de gasolina.
Un sitio que te permite disfrutar de unos paisajes naturales espectaculares, que te invitan a hacerte a la idea de cuan rica es aquella tierra y ver sin embargo la capital prácticamente en ruinas con todas las paredes desconchadas y cables distribuidos aparentemente al azar por todos lados como si de enormes telas de araña se tratase.
En definitiva un viaje que me ha permitido disfrutar de mis amigos, en un buen ambiente, descubriendo experiencias nuevas, riéndome como hacía tiempo que no conseguía y desconectando de mi vida cotidiana, hasta el punto de tomar decisiones difíciles como obviar alguna alarma del calendario de mi móvil.
Es la guinda del pastel de 2008, como lo fue el concierto de Fito al de 2007, y aunque aun me quedan películas que rodar este año como casas rurales, viajes a la nieve, más conciertos, es difícil que alguna desbanque a este viaje de la cima de mi pastel anual y lo deje como una capa más, aunque dignísima como todas las que dan sabor a mi vida, de dulce nata y suave bizcocho.
Y dicho esto, echo la vista atrás y veo 53 escritos publicados que cuentan muchas cosas y también veo otro montón de ellos en el escritorio de mi ordenador que nunca llegué a publicar, bien por no resultarme buenos, por no acabarlos del todo o sencillamente por no venir a cuento. Y se me vienen a la memoria las dos razones por las que empezó todo esto. La primera está satisfecha y no es otra que ser la válvula de escape a la olla a presión que es mi cabeza. Ésta es la que me hace sentir libre. La segunda es la que me enorgullece de hacer algo con esa libertad. Llegar a tocar algún corazón, ayudar a alguien a no sentirse tan sólo, dibujar alguna sonrisa o hacer surgir una carcajada de aquel maravilloso y mágico lugar de donde sea que surjan.
Creo que ha sido un gran año. El futuro nos dirá hasta donde hemos llegado y hasta donde somos capaces de llegar.
Un beso para todos.
me alegro de que tu año halla sido bueno,y te deseo con todo mi corazon que hagas de los años venideros hermanos mayores de este 2008 que acaba.
ResponderEliminarpor cierto mi año tambien ha sido el mejor
te quiero
Existen años que, a veces, pasan por nosotros y, otras veces, las menos, pasamos nosotros por ellos.
ResponderEliminarCuántas veces echando la vista atrás pensamos: “Y, ¿el año X qué hice? Ummm… Nada interesante… me dediqué a trabajar/estudiar y nada más” En cambio, otras veces, como supongo que te pasará al recordar el año 2008, miramos atrás y, con una sonrisa en la cara, disfrutamos de lo vivido en ese año X, vemos las fotos, recordamos los momentos, las personas con quienes los compartimos y… es especial.
Yo propongo una reflexión… ¿por qué tienen que pasar cosas en nuestras vidas que nos exigen de alguna u otra manera disfrutar al máximo? Es decir, ¿por qué tenemos que sufrir accidentes, rupturas sentimentales, problemas laborales, de salud, pérdida de seres queridos… para valorar el día a día? Si miro a mi alrededor, observo que las personas que más hemos disfrutado estos últimos años somos las que más hemos sufrido los anteriores, ¿equilibrio? O ¿es que nos dormimos y solo despertamos a base de tortazos que nos da la vida?
Sólo espero y deseo que tanto tú, como el resto de personas a quienes los tortazos de la vida han sacado de su letargo sepamos disfrutar de los años venideros sin la necesidad de ningún otro tortazo.
Sigue disfrutando Ñete… lo vivido… es lo que nos queda.
Muxus!
pues felicidades al blog!
ResponderEliminargracias Toñete por compartirlo con nosotros
bsts
Parece que es dia de cumples.. Muchas felicidades!!! No subestimes el viaje a la nieve... ;P
ResponderEliminarDisfruta de la nueva etapa.. creo que va a ser positiva..
La mia comenzó no hace mucho también... siento que algo está cambiando algo y me gusta... bs
Perdon sobra un algo...
ResponderEliminarLa mia comenzó no hace mucho también... siento que algo está cambiando y me gusta... bs