Como compararte con un bombón sin resultar empalagoso.
La capa exterior aparentemente dura hasta que la pruebas y cruje suavemente en tus labios para convertirse en el más suave y cremoso de los chocolates. La parte interior queriendo ser amarga por momentos sin conseguirlo como si del licor mejor destilado y afrutado con toques de fresco limón se tratase. Formando entre ambas una combinación perfecta de dulzura y carácter irresistible.
Un bombón perfecto vagando sin dueño por la tierra del chocolate mundano. Un tesoro que fue mío y tuve que dejar marchar porque su delicioso licor no sanaría mi alcoholismo crónico de lujuria.
Un bombón que no puede ser elegido así como las joyas más preciosas del mundo tampoco lo pueden ser. Elegirá su dueño y me temo que en ese preciso instante mi alcoholismo desaparecerá y sufriré la más angustiosa de las diabetes.
Madre mía llevaba mil años sin meterme por aqui (",). Precioso Toñete
ResponderEliminarEspero que vaya to mu bien
PD:las elecciones, tb son parte del licor dulce-amargo, no?
bsts
Tienes la mágica cualidad de decir tánto y tan poco al mismo tiempo,ya sea con abundantes o escasas sinfonías dialécticas.
ResponderEliminarTratar de responder la cascada de preguntas acerca de tu mundo interior que surge cuando uno te lee,puede resultar tan misterioroso como desconcertante.
Y por eso,una vez más,llego a la conclusión de que tus palabras no hay que comprenderlas...hay que sentirlas.
Un besito.
Gracias Anónimo.
ResponderEliminarMe hubiera gustado dártelas en persona ;)
1 Besazo.