viernes, 2 de enero de 2009

Hipocresía Televisiva

De vez cuando coincidido con un amigo con un increíble sentido del humor y una perspicaz e interesante visión de la vida y jugamos a intercambiar puntos de vista. En uno de estos intercambios desarrollamos una teoría entre copas y risas, que igual ya la habrá inventado alguien, habrá escrito un libro sobre ella y se habrá forrado de pasta.

La llamamos la teoría del anillo y se basa en que cualquier tema, ya sea político, un pensamiento, sentimiento, una ideología, opinión, o lo que sea tiene dos extremos opuestos. Si imaginamos un anillo y ubicamos en él las horas como si de un reloj se tratase, los extremos los colocaríamos en las 12 y las 6. Todas las demás opiniones sobre el tema se irían clocando a lo largo del resto de horas más o menos cercanas a las opiniones extremas de las 12 y las 6. Siempre en el sentido de las agujas del reloj.

Pues bien, según nuestras experiencias, vivencias e intuiciones, llegamos a la conclusión de que cuanto más te extremas en una opinión o forma de pensar, al final acabas sobrepasando la hora extrema, por ejemplo las 6, a la que pertenece tu opinión y empiezas a caminar sin darte cuenta hacia el otro extremo de tal forma que al final llegas a las 12 y acabas opinando o haciendo, muchas veces sin darte cuenta, todo lo contrario a lo que predicas.

Si lo queréis aplicar a algo mundano podéis ver que esto funciona especialmente bien en el amor. Cuantas veces hemos visto darse la vuelta a la tortilla porque una parte de la pareja se extrema tanto que la otra se acaba cansando y PUM, el que mandaba antes, es el esclavo ahora. O en todo tipo de arte, como ejempo el cine. Hay películas que son tan tan malas que acaban siendo únicas y aportando un no se qué original que finaliza con un grupo de adeptos. O en política. Defendiendo a ultranza la sociedad contra el fascismo resulta que los propios medios que utilizas para realizar esa defensa atentan contra la sociedad que tratas de defendiendo, como manifestarse en jornada de reflexión, por poner un ejemplo.

Hay miles de ejemplos. Mi amigo y yo solíamos buscarlos y contárnoslos para reírnos un rato o decir, "no, ese no" o "Sí, tío JAJA, es verdad".

Si esta teoría es cierta espero que algún día la televisión pase de la extremada hipocresía en la que ahora vive a la objetividad absoluta, para más adelante alcanzar un punto intermedio.

El otro día viendo un programa de humor en 4 se metían con la cadena Cope por introducir publicidad subliminal en favor de la manifestación esta de la Familia. Después de un anuncio de la manifestación que tenía como punto de encuentro la plaza de Colón metieron una cuña publicitaria de un hotel-restaurante cercano a dicha plaza indicando su dirección exacta para ubicar a algún despistado que no supiera donde está la plaza.

En 4 más o menos emitieron unos 3 minutos y medio con este chiste dándole todas vueltas habidas y por haber para que quedara claro lo manipuladores que pueden llegar a ser los de la Cope. No les faltaba razón, aunque se puede aplicar aquello del ojo ajeno, la paja y la viga.

Según presencié aquello, solté una risita, hay que reconocer que tenía su gracia, y me puse a hacer zapping. Me detuve en el pasa palabra de Telecinco. Como es un programa de entretenimiento sin tintes políticos que me gusta me quedé a verlo y cual es mi sorpresa que en dos de las pruebas de las que consta el programa la respuesta a una pregunta subliminalmente positiva era Obama. En la prueba esta de la palabra de 6 o 7 letras que le van quitando una letra cada vez pusieron algo así como 'Como diría Obama "libre"' y las letras que quedaban eran la F R E E y otra. Y en otra prueba, la de los melones creo, que la respuesta correcta era directamente el nombre del nuevo presidente electo de los EEUU. Dos respuestas iguales en un mismo programa. Alguien está muy interesado en aprovechar cada segundo de televisión. Y si alguno ahora mismo está pensando que exagerado y paranoico soy sólo estoy siguiendo los pasos de Keke y compañía en 4.

A mi, personalmente, no me importa que los medios de comunicación sean unos vendidos mentirosos, a fin de cuentas es su trabajo y su negocio, quien lo quiera comprar que lo compre. Tampoco me importa que no lo reconozcan puesto que si lo hicieran no serían buenos tahúres. Lo que realmente me da rabia es que se crean que son los adalides de la verdad y luego hagan lo que hacen. Si engañas hazlo pero no seas rastrero. Es algo así como que la dirección general de tráfico tenga la poca vergüenza de vender el salvar vidas como su principal objetivo cuando todas las decisiones que toman van orientadas a la recaudación, aunque indirectamente se salvan vidas cuando debería ser al contrario. Recauden lo que quieran pero no utilicen las víctimas hombre. Hasta se ha tenido que hacer una cooperativa ciudadana para presionar a los ministerios de mejorar los puntos negros, pero que presionar???!!! si es su trabajo.

Esperemos que la teoría del anillo sea cierta, que lo es. JEJE. La cagada es que es cierta tanto para lo bueno como para lo malo.

Un beso para todos.

4 comentarios:

  1. madre mía toño publicas ya en el 2009 al final te digo yo que sacas una peli de este blog.
    un bezo

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  2. me gusta!! uno de los mejores! Me gusta el tema que has escogido. Hay poca gente con sentido critico en el mundo y sólo un tonto no cambia de opinión.

    vengui!!

    nnngggrrrr ay omá!!!

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  3. Me gusta la teoria del anillo.. Yo también creo que la gente al final se pasa de rosca y acaba acercandose al otro extremo.. Desde que en el cole estudiamos literatura o historia y habia muchos que habian sido fieles seguidores de dos posiciones políticas o religiosas extremas.. Nunca lo entendí..

    Un beso para ti ;P

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  4. Supongo que cuando uno dedica mucho tiempo a una cosa y le defrauda.. Termina por pasarse al bando contrario...

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