jueves, 18 de enero de 2018

Relatos de 100 palabras (Cadenas SER)

Vuelvo de navidades con ganas de publicar más historias. Voy a empezar con estos relatos de 100 palabras que a mí me parecen la leche y que la Cadena SER y su programa Relatos en Cadena pasó de ellos :) Al menos así los pongo en algún sitio. La primera frase viene impuesta por el programa.


Título: Actitud
La ciudad del amor se alzaba ante nosotros al fin. La leyenda de una ciudad erigida por los justos después de la gran depresión era cierta. David tenía razón. Prácticamente me había arrastrado hasta allí, siempre optimista, soportando mis quejas escépticas. Y allí estábamos mirando embobados la gruesa puerta de madera y a sus dos enormes guardias de mirada hosca. Su voz paralizó cada uno de mis músculos "No puedes pasar". La cara de los guardias era la mía propia. "David, soy yo, los guardias de la puerta son yo". "¿Qué guardias? ¿Qué puerta?" David, sonriendo, dio un paso adelante, luego otro y desapareció.

Título: Sin Querer
Desde el día que murió las calles no son transitables, el aire huele a crispación férrea y el fuego vuelve a ser lo más importante, como en los albores. Desde aquel día mirar al vecino, antes amigo, es una actividad sólo pretendida para proferir una amenaza. Tensamos la goma hasta que el odio infectó la civilización del virus de la desconfianza. Cronos pestañea y da la vuelta al reloj de arena mientras nosotros, embobados por la falacia de la seguridad eterna, aún no sabemos que ha muerto. Seguimos creyendo que el nuestro vive y además es el que vale.

Título: Impotente
La casa ha empezado a llenarse de hormigas. La basura que me rodea es el menor de mis problemas. Son 14 horas y 22 minutos sentado en este sofá con el único movimiento nervioso de mi pie derecho y mis manos subiendo y bajando de mi cabeza a mi cara. Delante un lápiz y un folio en blanco. Dos hormigas lo cruzan. Soy consciente del bucle en el que se encuentra mi cerebro. Nadie vendrá en mi ayuda. Me encargué de ello al inicio, al notar su ausencia. Tampoco podrían. Una de las hormigas se aleja de la otra y desaparece. Miro al techo. Quiero que vuelva.

Título: Traición
Otra vez. El agudo chirriar del cierre a lo lejos me saca del letargo. Hace poco me despertaba pero ya no duermo. Ya vienen. Acurruco mi diminuto cuerpo en el rincón más oscuro de la celda. Ella se acerca y me roe las uñas de los pies como siempre. La testigo que me ha oído hacer añicos mis ideales para salvar este despojo de huesos y piel que soy ahora. No funcionó. Siguen viniendo sin explicación. La puerta se abre y, al desvanecerse el fogonazo de luz, veo una enorme silueta porra en mano. Me dejo llevar. Soy culpable.

Título: Confort incómodo
Vuelve a pedirme que le empuje. Esta mañana, en el parque, no quería ni acercarse al columpio y ahora, doce horas después, vuelve a pedirme que le empuje. Esa rueda enorme colgando encadenada a un tubo oxidado de metal, ojos abiertos, pánico, la expresividad brutal de la inocencia infantil. Y sin más, vence su miedo, algo hace clic en su cabeza y doce horas después, doce horas sin parar de columpiarse, vuelve a decirme que le empuje. Y yo le empujo, con la vista en la montaña, perdida, veo la oficina, veo el atasco, veo el sofá. Mi rueda, mi cadena y mi tubo. Quietos.

Título: Ex
No pudo seguir adelante sin ella. Él la había matado sí, pero también la había querido y necesitado. Le había ayudado a salir de aquel agujero en el que se crió donde el amor se confundía con la sumisión. Ella como una guerrera se enfrentó a todo y a todos y se lo llevó consigo a una nueva vida. A empezar de cero. Y también fue ella la que le permitió conservar lo que era suyo, ganado con su esfuerzo. Y ahora la había matado. Las pastillas y los psicólogos la habían borrado. Ya no quedaba ni un ápice de violencia en él.

Espero que alguno os haya gustado.

Un beso para todos.

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